Consejo 5: Recurra a la historia...
Efecto Había una vez. Los lectores no tienen por qué saber de dónde salió un concepto complicado, digamos la captura óptica (que data de 1970), de modo que para entender en qué consiste, el autor les ofrece acompañarlos a hacer un breve recorrido histórico.
Dicho recorrido, de ser posible, se irá hasta la más remota
antigüedad (que casi siempre llega a Aristóteles, aunque hay quien logra remontarse al Big Bang). Ejemplo: “Los primeros antecedentes que permitieron reconocer que la luz ejerce presión sobre los objetos materiales datan del siglo XVII, cuando Johannes Kepler (1571-1630) sugirió que la cola de los cometas podía deberse a la presión de los rayos solares”.
Consejo 6: La metáfora ilumina...
Efecto Filtro quemado. El lenguaje metafórico es parte de nuestro funcionamiento mental y, ciertamente, es un recurso que ilumina los conceptos y enriquece la divulgación. Sin embargo, un símil seleccionado descuidadamente puede resultar una imagen contraproducente, confusa, o hasta graciosa. El efecto se refiere al uso de metáforas torpes, las cuales más que alumbrar, chamuscan.
Ejemplos: un clásico es la carreta de bueyes como metáfora de los pares electrónicos, pero citaremos el párrafo de donde se tomó el nombre del efecto. “En el caso de las especies acuáticas endémicas, lo único que hay que hacer es actuar con filtros para determinar cuántas hay por grupo”. Los incautos lectores pensarán que se trata de una filtración física de organismos microscópicos. No. El escritor usó filtros para designar un proceso mental que discriminaba ciertas especies ya consideradas.
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