Las bebidas adulteradas son un grave problema para la industria y para el consumidor, pues no sólo representan pérdidas económicas para los fabricantes, sino que pueden provocar serias complicaciones en la salud de quienes las consumen. En México, el tequila se elabora desde el siglo XVIII, pero fue hasta la mitad del XX que dejó de producirse de forma artesanal para convertirse en una industria con crecientes demandas tanto en el ámbito nacional como en el internacional. De acuerdo con datos obtenidos en el II Taller Internacional de Autentificación de Bebidas Alcohólicas, realizado en Guadalajara, Jalisco, en septiembre del 2005, para dicho año se esperaba una producción aproximada de 210 millones de litros, de los cuales, 120 millones serían exportados; lo que superaría la de 2004, que fue de 160 millones de litros.
La producción del tequila
Técnicas para detectar una bebida adulterada
Prueba de tequila adulterado propuesta por CIO
Una prueba al momento
Referencias y bibliografía adicional
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